viernes 22 de enero de 2010

La fea

Ella es una nena bastante fea
pero tiene encantos aunque nadie lo crea:
nariz respingada, orejas bien largas,
pero un buen par de piernas.

La pasamos a buscar en cuanto cae la noche
se viene con nosotros, nunca hace reproches.
Con su minifalda y sus buenas piernas
vuelve loco a cualquiera.

Es fea, es fea
no le gusta a cualquiera.
Es fea, es fea
la salvan sus piernas.
Es fea, es fea
tiene menos tetas que una culebra.
Es fea, es fea
parece un pescado
es fea, es fea
cuando está de costado
es fea, es fea
está buena cuando estás embriagado.

Ella y sus piernas encontraron pareja
un multimillonario que le operó las tetas,
la cara de paso que sale barato:
Ahora parece la Alfano.

Está buena, está buena
parece una reina
está buena, está buena
la hija de perra
está buena, está buena
y sigue con sus buenas piernas.
Está buena, está buena
quién iba a pensarlo
está buena, está buena
la cara le arreglaron
Está buena, está buena
ahora cobra mucho más y al contado.

Todo sigue en pie.

El holocausto de vivir
sin conocer el porqué
y sin morir tampoco
pues razones no tenés.
Viviendo sólo lo debido,
porque la gente habla.
Poco a poco al olvido
encerrado entre tablas
y abajo de la tierra,
surcando el infierno.
Preocupate por tu alma,
la mía ya conoce el invierno.

Llovió y no paró de llover.
Murió y todo sigue en pie.

¿De qué vale?

¿De qué vale seguir
si hay que empezar de nuevo?
¿De qué vale morir
si hay que vivir primero?
¿De qué vale pensar
que hay un Dios bueno?
¿De qué vale soñar
si todo queda en sueños?

Y volver a volver a vencer
este miedo que me ata otra vez
si lo vuelvo a vencer y vuelvo a caer
me vuelve a tener otra vez.

Pero no es hoy.

Te vi unos segundos a la tarde
en tus versos en un muro me perdí
traté de encontrarte y encontrarme
respiro, estoy vivo y es por ti.

Creaste mi nostalgia, mi semblante
creaste casi todo lo que vi
escondiste la luna por un instante
no importa sos la luna para mi.

Pero no es hoy el momento de hablarte de amor.

Se me cruzaron rostros en la calle
tu madre y tu padre por ahí
cayendo en cuentas, veo, me encontraste
Eureka, siempre estuve aquí.

Pero no es hoy el momento de hablarte de amor.

Sin tu amor.

Me miraste, saludaste y te reiste.
Me dejaste conforme aquella vez.
Sin embargo la realidad es otra:
me esquivás cada vez que me ves.

Pero ahora, sutil compañera
de mis horas de imaginación,
te iré a buscar entre las piedras.
Si te encuentro, encontraré el amor.

Por encontrarte me pasaría la vida
sin remedio aferrado al dolor.
Porque sé que no sé nada de tu vida,
sólo sé lo que yo siento por vos.
Si al no encontrarte me pierdo y muero,
no me importa, no estoy aquí.
No importa nada sin tu vuelo,
no importa nada sin tu amor.

Acabo de abandonar un sueño,
pensé que podía ser verdad.
Te quise. Logré, en vano. amarte.
te busqué pero no te pude encontrar.
Y me desangro si me mirás los ojos
y mi sangre por el río se va.
Te quise. Logré, en vano. amarte.
te busqué pero no te pude encontrar.

Te sigo esperando.

No le temo a la verdad
sos la espina clavada en mi vientre
aunque sé, nunca sabrás
te llevo igual siempre en mi mente.

No me gusta tu frialdad
porque sé que estoy en tu mente
no sé cuando, no sé porqué
estoy tranquilo muy de repente.

Yo igual te sigo esperando
aunque sé que es muy temprano.
Yo igual te sigo queriendo
aunque sé que es muy temprano.

Pero igual, a veces, sufro.

Gotas de amor que no se agotan.

Me encendí de golpe con la luna
y tuve la fortuna de ver tus ojos
un hermoso par de ojitos rojos
un hermosos indicio de tu hermosura.

Te convertiste en mar para mi espuma
y yo emulé al sol para tu sombra
tú fuiste alquimista para mi piedra (filosofal)
y yo medias de nylon para tus piernas.

Me diste gotas de amor que no se agotan,
y yo te di en la boca lo que pedías
te di toda mi vida, todos los días
y tú me diste guerra y me diste paz.